“Año 2134. El oxígeno deja de producirse en la Tierra. Para sobrevivir, una multinacional desarrolla las bio-apps, implantes que permiten al ser humano adaptarse al Nuevo Orden, al fin de la Naturaleza.

Pero aunque estas aplicaciones se diseñaron para salvarnos, poco a poco se han convertido en herramientas de marketing y ocio, atrapando a las personas dentro de su propio cuerpo entre colores, hologramas y redes sociales, transformando a la sociedad en robots sentimentales.

Dentro de esta sociedad, ¿cuánto valdría una sonrisa auténtica?